
lunes, 4 de mayo de 2009
dos impares

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Etiquetas: Verona, William Shakespeare
martes, 28 de abril de 2009
pesca de altura

"Un astrónomo alemán vivía, desde hacía una decena de años, en su observatorio, en uno de los picos más altos de los Alpes, entre las nieves eternas. El pueblo más cercano estaba situado a un millar de metros a sus pies y desde allí le llevaba diariamente la comida una niña de doce años. En aquellos diez años, con aquellos mil metros de subida y descenso, la niña había crecido y se había vuelto fuerte y hermosa y el científico la hizo su mujer. La boda se había celebrado un tiempo antes en el pueblo y, como viaje de novios, los recién casados habían subido juntos a su morada...
Así le habría gustado ahora poseerla, a mil metros de distancia de cualquier otro hombre...
-¿Y a tí?- preguntó con impaciencia, en vista de que ella no entendía por qué le contaba aquella historia?-. ¿Te gustaría a tí ir a vivir allí arriba conmigo?
Ella vaciló. Evidentemente, vaciló. Una parte de la historia, es decir, la montaña, la había entendido en seguida. Él no veía en ella otra cosa que el amor, mientras que ella, al instante, sintió el aburrimiento y el frío".
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Etiquetas: Alpes, Italo Svevo
domingo, 26 de abril de 2009
Premios observatorio d'Achtall 2009
Por petición de Álvaro y el Obs, y encantada de enlazar.
http://alvaro-hobbyhorse.blogspot.com/2009/04/premios-del-observatorio-dachtall-2009.html
Especialmente alegre por Jose María Peridis: es fantástico y creo que poco habitual, entender como él entiende la arquitectura, sin desvincularla de su razón de ser. Tal vez sea una apreciación personal, pero me trasmite la tranquilidad de un hombre sencillo y un hombre de fe.
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Etiquetas: Betanzos, Jose María Peridis
jueves, 23 de abril de 2009
con los pies en el suelo
"No encontró a Julita en casa. Vivía en un piso oscuro y pequeño, con un suelo de ladrillos abollado y trépido, paredes empapeladas y muebles enormes. Estaba situado en un callejón próximo a la calle San Pablo. La hermana de Julita apoyaba la mano en la jamba de la puerta sin dejarle pasar. Dentro había una atmósfera cálida que olía a tabaco rubio y a anís. Oyó una tos de hombre, un tintineo de vasos.
-¿Quieres que le de algún recado cuando vuelva o prefires esperarla?
-Esperaré un rato- dijo él.
Andrés se acercó a la ventana y la abrió... Era un callejón que no paracía tener salida, corto, mojado aun sin llover, de fachadas ceñudas y muy encaradas y una sola bombilla pelada al extremo de un hierro curvado".
Juan Marsé, Encerrados con un solo juguete
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Etiquetas: Barcelona, Juan Marsé
jueves, 16 de abril de 2009
inquilinos
La quietud de las aguas laguneras, sin más ola que el leve rizo que les saca el aire o el derramarse unas en otras cuando se preñan sus honduras, transpiran desprecio y ganas de quedarse en paz algún día.
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viernes, 10 de abril de 2009
cara y cruz
“La Semana Santa de Sevilla, con sus esculturas artísticas, sus palios lujosos, sus pasos con imágenes de arte, sus vírgenes vestidas como emperatrices bizantinas: todo oro, terciopelo, hierro, y más oro; y las saetas, esos cantes que brotan en su aguda tristeza, quejidos del pueblo, dolorosas y sonoras alondras de una raza”.
"El turismo viene, por moda, a la Semana Santa. Es decir, a pagar cuentas enormes de hospedaje, a dormir sobre una mesa de billar a veces, y a ver pasar las procesiones, entre católicos irreligiosos, santos macabros, cristos lívidos y sangrientos con cabelleras humanas. Al mismo tiempo, el viajero escuchará los gritos extraordinarios de las saetas y las carceleras".
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martes, 7 de abril de 2009
asociación de ideas
"PERIODISTA 4._ Señor Dalí, ¿qué sentido tiene hoy pintar un cuadro que ya está pintado?
"Se observa a sí mismo, convirtiéndose en espectador de un recuerdo de su infancia.
Antes de que la pelota caiga sobre el teclado, DALÍ NIÑO la coge, e impulsivamente, la aprieta contra su pecho.
Por alguna razón, lo que acaba de hacer lo relaciona con alguien.
Mira hacia la izquierda imaginando que este alguien entrará por allí, y sin poder contener el placer que le provoca este imaginario, se coloca la pelota por dentro de la chaqueta y fantasea tocar el pecho de una mujer. La estruja con fuerza.
De golpe, como iluminado, saca la pelota de la marinera y comienza a maquinar la mejor manera para satisfacer un placer clandestino sin errores. (...)
Coloca la pelota un paso hacia atrás y mira hacia el escondite. Considera que, ahora, la pelota ya está en el lugar preciso. La coge y se abre de piernas. Orina en el punto exacto en el que se halla la pelota. Su pipí es una larga cinta amarilla que cae con fluidez desde su bragueta. No deja de mirar hacia la izquierda, no le fuesen a sorprender antes de acabar la tarea".
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jueves, 2 de abril de 2009
el chiringuito

No es la canción de Georgie Dann, pero será tema del verano. La cantan Los Parlamentarios, unos teloneros que no se prodigan mucho por los escenarios. Lo cuenta la prensa de hoy.
Lo del chiringuito es pecata minuta si se compara -sin ir más lejos, un par de metros- con la banda de asfalto de los paseos marítimos. Esa línea continua que sirve para que no confundamos la arena con el apartamento. La que da el alto al traje de baño ahí donde nos viste y nos calza. La raya en la que la toilette se hace en público. La de las farolas fernandinas, las baldosas setenteras y el carrilbici siglo XXI.
Es sólo un ejemplo, aunque supongo que insuficiente para parecer políticamente correcta. Porque si algo me gusta de la playa es precisamente el chiringuito.
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Etiquetas: Georgie Dann
viernes, 27 de marzo de 2009
con razón
"Está en una hermosa llanura, en las faldas de unos montes altísimos. El monasterio de Poblet está edificado con tantos y tan grandes palacios, patios, bodegas, claustros y con la ancha muralla que lo rodea, que lo creerías un castillo. Todos los edificios están recubiertos de piedra cortada y cuadrada, tan firme, que pensarías está fabricados contra el paso del tiempo".
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sábado, 21 de marzo de 2009
con un pie en la luna
No dejan de sorprenderme esas lunas llenas que no caben en sí, posiblemente hinchadas de gozo. Dicen los entendidos que este 2009 ya ha tenido su luna llena más grande en el mes de enero. Y que en los últimos veintidós años no ha habido otra como la de junio de 2005. Vuelvo (y no por última vez, que volveré) al viaje sin salir de casa. En este caso, mejor dicho, al espectáculo sin precio (Maistre, a quien recordábais estos días atrás, lo cuenta muy bien). Siempre hay lunas llenas en noches impagables, pero que conste que la luna me gusta siempre, se ponga como se ponga.
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lunes, 16 de marzo de 2009
vida entre las flores
"(...) Le preguntó a qué se refería, él respondió que a un proverbio sensato, pero brutal. Valía más callarlo.
-Dilo, sea como sea.
-¿Quiéres conocerlo? "Boca besada no pierde su lozanía."
Y agregó:
-Es cierto que el amor conserva la belleza, y que la carne de las mujeres se nutre de caricias como la abeja de flores.

Florencia es la primavera, como ésta que se nos anticipa y nos pilla con la boca abierta, a sabiendas de que nunca es suficiente para los insaciables, para los que con flores no tenemos bastante.

"-Señor Dechartre, aquella mancha negra y lejana la forman los jardines de Bobolí, ¿verdad? Los vi hace tres años. Apenas había flores, y, sin embargo, sus árboles corpulentos y tristes me agradaron.
(...) Respondió cualquier cosa y fingió una sonrisa para ocultar el fondo brutal e indudable de su deseo. Estuvo torpe y desacertado, pero ella no pareció advertirlo. Mostróse muy satisfecha. Aquella voz masculina, insegura y desfalleciente, la acariciaba sin saber cómo.
Y ambos repetían con ternura conceptos vulgares:
-¡Qué panaroma tan hermoso! -El tiempo es apacible".
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sábado, 14 de marzo de 2009
sonrío a
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miércoles, 11 de marzo de 2009
la sonrisa


... Bearn supo sonreir por espacio de veintidós años: casi una eternidad. Hoy, que lo miro ya desde lejos, es cuando comprendo que se trataba de un paraíso, porque en este mundo no existen más paraísos que los perdidos".
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viernes, 6 de marzo de 2009
no somos nadie
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viernes, 27 de febrero de 2009
verdades
"¡Hay tan poca gente que ame los paisajes que no existen!..."
dijo Pessoa. Y si ese paisaje es el de la vida, es nuestra vida una ficción.
"NO: NO quiero nada.
Ya dije que no quiero nada.
¡No me vengan con conclusiones!
La única conclusión es morir.
¡No me vengan con estéticas!
¡No me hablen de moral!
¡Aparten de aquí la metafísica!
No me pregonen sistemas completos, no me alineen conquistas
De las ciencias (¡de las ciencias, Dios mío, de las ciencias!)—
¡De las ciencias, de las artes, de la civilización moderna!
¿Qué mal hice a todos los dioses?
¡Si poseen la verdad, guárdensela!
Soy un técnico, pero tengo técnica sólo dentro de la técnica.
Fuera de eso soy loco, con todo el derecho a serlo.
Con todo el derecho a serlo, ¿oyeron?
¡No me fastidien, por amor de Dios!
¿Me querían casado, fútil, cotidiano y tributable?
¿Me querían lo contrario de esto, lo contrario de cualquier cosa?
Si yo fuese otra persona, les daría a todos gusto.
¡Así, como soy, tengan paciencia!
¡Váyanse al diablo sin mí,
O déjenme que me vaya al diablo solo!
¿Para qué hemos de ir juntos?
¡No me toquen en el brazo!
No me gusta que me toquen en el brazo. Quiero estar solo,
¡Ya dije que soy un solitario!
¡Ah, que fastidio querer que sea de la compañía!
Oh cielo azul —el mismo de mi infancia—,
¡Eterna verdad vacía y perfecta!
¡Oh suave Tajo ancestral y mudo,
Pequeña verdad donde el cielo se refleja!
¡Oh amargura revisitada, Lisboa de antaño de hoy!
¡Nada me das, nada me quitas, nada eres que yo me sienta!
¡Déjenme en Paz! No tardo, yo nunca tardo...
¡Y mientras tarda el Abismo y el Silencio quiero estar solo!"
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Etiquetas: Fernando Pessoa, Lisboa
domingo, 22 de febrero de 2009
carnes tolendas
"En vano has llamado a las puertas de Roma, la ciudad clásica para tus fiestas; el pueblo se ha reunido en el Foro, pero no alegre, bullicioso y llamado por el repiqueteo de tus sonajas, sino grave como sus ruinas, silencioso como sus sepulcros y convocado por incógnitos agitadores de una revolución terrible; y has tenido que huir. ¿A dónde? ¿A Venecia? ¿Al seno de la desolada reina del Adriático, donde antes tenías mil palacios por trono y todo un pueblo, ebrio de placeres y goces, por vasallo? No; no vayas allí. Las góndolas, vacías, se balancean amarradas a los postes de Rialto, con cadenas de hierro que al moverlas el agua parece que gimen. Ni una antorcha refleja en el mar su larga cabellera de chispas; ni se oye una voz, ni el acento lejano de una música. ¡Pobre carnaval! ¡Pobre Venecia...!
Pero, cierra el balcón, echa un par de troncos en la chimenea: esta noche hay bailes, pero nosotros no queremos bailar ni nadie tampoco. ¡Bailar! Bastante hemos bailado ya en este mundo; hora es de dejar a otros el puesto en la cuadrilla. ¡Qué hermosa está la lumbre! No traigas luz: queremos ver bailar nuestra sombra y las sombras de los muebles sobre los muros, donde se proyectan vacilando, a compás que vacila la roja llama de los troncos que saltan y crujen al encenderse. Esta noche cenamos tempranito y nos metemos en la cama como unos bienaventurados.
El no ser calavera, ¡qué triste, pero qué cómodo es!"
Gustavo Adolfo Bécquer, El carnaval
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Etiquetas: Gustavo Adolfo Bécquer, Venecia
viernes, 20 de febrero de 2009
precio a tu cabeza

"Hércules, a quien la victoria sobre el gigante no le había parecido poca cosa, quiso conmemorar el combate con un monumento adecuado a la grandeza del suceso. Cortó la monstruosa cabeza de Gerión, en cuyo rostro se conservaba el gesto de desesperación que había expresado al saberse vencido, abrió con sus poderosas manos un enorme hoyo entre las rocas de la orilla, enterró allí el cráneo y ordenó que sobre tal cimiento se cosntruyese una torre muy grande y se poblase alrededor una ciudad que hiciese honor a la importancia de la torre. Construida la torre, se mantuvo desde entonces como lo que es, el faro coruñes que, con su luz, ayuda en la noche a los navegantes a conocer el rumbo certero".
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domingo, 15 de febrero de 2009
retorno a úbeda
"Me acuerdo de la luz húmeda y dorada tras los días de lluvia y del verde de la hierba recién aparecida en los intersticios del empredado y de la intensidad con que el sol relucía en ella y me veo a mí mismo desde mi distancia y mi estatura de adulto buscando insectos para guardarlos en una caja de cerillas...imaginándome aventuras que agrandaban el tamaño de los lugares y las cosas, que convertían los mínimos tallos de hierba en árboles de un bosque... y el portalón cerrado de la Casa de las Torres en la muralla de un castillo..."

"Pensó que ya era tiempo de ir regresando hacia Mágina, ahora que la ciudad no podía herirlo ni atraparlo, de regresar con Nadia para mostrarle los lugares que ella apenas recordaba y caminar abrazado a ella bajo los soportales del General Orduña, por la calle Nueva, por el Paseo de Santa María, por las calles empedradas que conducían a la plaza de San Lorenzo y a la Casa de las Torres, hablándole al oído, rozándole el pelo con los labios, estrechándola con una pasión y una certidumbre de pertenecerle que a los dieciséis años le había parecido imposible encontrar".
Antonio Muñoz Molina, El jinete polaco
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martes, 10 de febrero de 2009
fuera de mapa (VII) oscar wilde
"Tus cabellos se parecen a racimos de uvas, a racimos de uvas negras que cuelgan de las vides de Edom en el país de los edomitas. Tus cabellos son como los cedros del Líbano, como los grandes cedros del Líbano que dan sombra a los leones y a los ladrones que quieren esconderse durante el día. No son tan negras las largas noches negras, las noches en que la luna no se deja ver, en que las estrellas tienen miedo. No es tan negro el silencio que mora en los bosques. No hay nada en el mundo tan negro como tu pelo... Déjame tocar tu pelo".

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jueves, 5 de febrero de 2009
café para cuatro
"En el café había una mesa muy larga, con un sillón capitular en una de sus cabeceras. Era la mesa de los artistas. El sillón lo ocupaba Romeu con algo de afectada prosopopeya. Los demas se sentaban en sillas bajas, y gracias. La mesa tenía prohibida lo que Romeu llamaba "vulgaridad". Alrededor de esa mesa se sentaban dos grupos de artistas claramente diferenciados y en el fondo irreconciliables. El primero, presidido por Rusiñol, con Casas y Utrillo (...)
El establecimiento estaba montado sobre un curioso principio comercial: el menosprecio olímpico del propietario por su clientela. En Els Quatre Gats las raciones siempre fueron pura ilusión del espíritu. Más que un lugar de restauración fue una exposición de platos pintados, un arte culinaria en miniatura, de colegio de párvulos. Las raciones eran ingrávidas, desmirriadas, de una extrema ligereza (...)
El menosprecio que sentía Romeu por su clientela contrastaba por el respeto que sentía por las telarañas de la casa. Para él una telaraña, sobre todo si estaba llena de polvo, era algo sagrado e inviolable (...)
En ese fin de siglo los artistas vivían aún como los naturalistas dicen que viven algunos pájaros cuando no están en celo, es decir, en grupos, haciendo una tertulia volante, muy parecida, a pesar de las alas, a una tertulia de café. Los artistas se cobijaban entonces en el café de Els Quatre Gats".
Josep Pla, Santiago Rusiñol y su época
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