vividos, viajados o sencillamente imaginados






jueves, 11 de febrero de 2010

visitas deliberadas




Tres visitas. La estancia erudita, en busca de la fuente del arzobispo Tenorio. La boda de amiga de infancia, iglesia y hostería, cerveza en el claustro y flan de castañas al postre. El alto placentero en un viaje de caracol que esquiva el atasco de regreso.
Y allí siempre el ángel músico que parece tener en sus manos la fachada del monasterio, como esos santos arquitectos que enseñan el proyecto a la señora de la casa. La piedra peina el sonido en este lugar de vibración contenida.




"Guadalupe está lejos de todos los sitios, no hay ninguna carretera principal cerca, conserva un pasado que tiene poca validez. Ya lo sientes cuando te acercas al lugar. Ya no recuerdo con exactitud en qué año visité Guadalupe por primera vez, sólo se que fue hace mucho tiempo. (…) Recuerdo amapolas, acianos, y aún sé cómo volvían a mi memoria más tarde; la sequía, la petrificación de ese paisaje y luego, de repente, la sorpresa del color.


Ahora hago lo que hacen los peregrinos, subo las escaleras hasta la iglesia, ya se me aparta un poco de la tierra, aunque sea yo mismo quien lo haga. La fachada no quiere ser inmediatamente descrita, es demasiado singular, hay demasiados contrastes y asimetrías. La construcción es la de una fortaleza, pero en la tromba del gótico flamígero sobre las dos puertas, en las cuatro partes desiguales de la balaustrada y en el rosetón, parece agitarse la luz del sol en todas direcciones, en círculos de fuego que ascienden unos sobre otros".
Cees Nooteboom, El desvío a Santiago

5 comentarios:

delarica@unav.es dijo...

hay una edición nueva del libro de Noteboom, con fotos en color, muy bonita

paisajescritos dijo...

Álvaro, gracias. Salí corriendo por ella. A Marcial Pons (me pillaba muy cerca, ya hablaremos de esta librería, de mis preferidas). Lleva, de ahí mi interés por un libro que perseguía desde hace tiempo y no alcanzaba, una incorporación datada en 2001 sobre Aranjuez (en vísperas de nuestra declaración como Patrimonio Mundial). Cierto que es muy bonita la edición.

rubén dijo...

No conozco la edición, yo tengo la de El Círculo de Lectores, que tampoco es fea. Es una mina para el blog. Coincidimos por tierras extremeñas, aunque yo no llegué al río de los lobos.

paisajescritos dijo...

Rubén, yo sÉ que es un libro "casi de cabecera" para tí, casi puedo decir que a través de tu blog lo descubrí. Es la primera vez que sale aquí, pero continuaré. La parte de Aranjuez resulta curiosa. Intentaré no repertirme contigo, pero claro, va por esos lugares que no son los habituales de los libros, que el libro éste resulta inevitable. Ya tuve que "esquivarlo" en alguna ocasión. Santiago de Peñalaba, p. ej. no ha salido porque "te adelantaste".

rubén dijo...

Ah, pues yo creo que me voy a repetir con Segovia y Azorín, por ejemplo. Aunque te adelantaras :-P