vividos, viajados o sencillamente imaginados






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sábado, 18 de julio de 2009

aprender



No sé si la teoría de la relatividad puede aplicarse a la edad. Nada como rodearse de mayores para despojarnos de unos años. ¿Y qué necesidad tenemos de trucar los números? Sólo con disfrutarlos habría que darse por servido.





"Segovia de vida recoleta y apagada a la sombra del acueducto y el alcázar. Piedras de Segovia, viejas de siglos. Silencio maravilloso de los nocturnos paseos por las callejas pinas, angostas, retorcidas, desiertas, propicias, en aquellas horas de la noche, a las brujas y a los fantasmas.Me encantaba el descubrimiento que, gracias a Machado, estaba haciendo de la vieja ciudad.






- ¿Qué? ¿Le gusta a usted Segovia?
- Muchísimo don Antonio.
Comentaba don Antonio –o quién sabe si Juan de Mairena- con una leve sonrisa:
- Es raro.
- ¿Raro por qué?
- Porque es usted muy joven y a los jóvenes no suelen gustarles las viejas ciudades.
- Será, pues, que estoy haciendo mi aprendizaje de viejo.
- Es la mejor manera de chaquearle al tiempo. Es la mejor manera de no envejecer".
Luis Capdevila, Testimonios

domingo, 28 de diciembre de 2008

inocentes


No es exclusiva de niños... Solo que estos otros ya no son víctimas, porque han elegido.


“En Santo Domingo,
la misa mayor.
Aunque me decían
Hereje y masón,
rezando contigo
¡cuánta devoción!
escribía Antonio Machado, pensando en su amor. Pero ¿cómo es que no miró hacia arriba de ese mismo pórtico de Santo Domingo de Soria, hacia los inocentes niños masacrados pero también hacia la orquesta eterna y los eternos laudes que allí cantan otras figuras de bienaventurados frente por frente del sufrimiento de los pequeños y la desesperación de sus madres enloquecidas?



Si lo hubiera hecho, habría encontrado incluso una consistencia para anclar sobre ella el amor mismo y todos los otros afanes humanos: que no son vanos, se nos dice allí”.

José Jiménez Lozano, Guía espiritual de Castilla