vividos, viajados o sencillamente imaginados






martes, 18 de mayo de 2010

placeres desconocidos

"To the centre of the city where all roads meet, waiting for you,
To the depths of the ocean where all hopes sank, searching for you,
I was moving through the silence without motion, waiting for you,
In a room with a window in the corner I found truth"

Joy Division, Shadowplay




"¿Era eso? Yo era feliz. Nunca quise que ésto acabase así. Cuando estoy en la cima, cantando, ellos no entienden lo que doy, lo que me afecta. Ahora quieren más. Ellos esperan que dé más de mí. Y yo no sé si pueden irse conmigo, pero sí con alguien que finge ser yo, alguien vestido con mi piel. Y ahora vamos a América. Perdí el control. No sé qué hacer".



(monólogo de la película Control, de Anton Corbijn)



Los placeres desconocidos pueden esconderse en la esperanza nunca perdida. Sobre blanco y negro Joy Division lanzaban un hilo verde en una de sus portadas, tal vez de muerte más que de esperanza: como los aparentes contrastes entre el nombre del grupo (las muchachas reclutadas para el amor en la guerra) y la vida y muerte de Ian Curtis. Las pasiones son conocidas, los placeres no. Pasión o placer ¿cuál nos hace, impulsa a vivir?





(Hace 30 años -18 de mayo de 1980- que Ian Curtis desapareció del mapa, del paisaje conocido. Ahora vive en la memoria.)

3 comentarios:

madison dijo...

Yo creo que ambas van unidas.
Esta entrada y la anterior me han maravilldado.

el zurdo dijo...

El monólogo sacado de la película CONTROL me trae ecos de consideraciones parecidas dichas por Kurt Cobain. Al final, hay que tener cuidado con los fans. O te matan de golpe a tiros al salir de tu hotel o te matan poco a poco con su tiránico diálogo para besugos. De ahí que me vacunara desde el principio con el PERO QUE PUBLICO MAS TONTO TENGO y que prefiera los afines (donde, al menos, se encuentra una mayor serenidad y empatía) a los fans.

paisajescritos dijo...

Madison, verás que en la nueva entrada hay más de lo mismo. Una también tiene sus circunstancias. Gracias.

Fernando, los fans acaban ciegos, excesivamene incondicionales. Mejor afín que fan, es más fun. Yo creo que ésto da para un palíndromo... hay que hablar con las amigas expertas.