Me cantan aquello de Arremójate la tripa que ya viene la calor. Y por ese camino llego a este poema:
Silenciosa la anciana reza
en tu cementerio . Corre la niña.
El cielo está pendiente de la roca.
Aire sobre la muralla,
detenido,
como un lamento,
como una larga frase derrumbada.
Guadalaviar torcido, ausente,
lames, ceremonioso, la roca
que desciende.
Albarracín,quilla de piedra,
rojo penacho de cuestas y de arcadas,
sobre ti duerme el tiempo,
sólo pervive el agua.
en tu cementerio . Corre la niña.
El cielo está pendiente de la roca.
Aire sobre la muralla,
detenido,
como un lamento,
como una larga frase derrumbada.
Guadalaviar torcido, ausente,
lames, ceremonioso, la roca
que desciende.
Albarracín,quilla de piedra,
rojo penacho de cuestas y de arcadas,
sobre ti duerme el tiempo,
sólo pervive el agua.
José Antonio Labordeta, Todos los Santos en Albarracín


