vividos, viajados o sencillamente imaginados






jueves, 29 de septiembre de 2011

los malos escritores







"Regresé a Venecia y fui al hotel en una de esas prodigiosas góndolas, cuya belleza no han logrado desacreditar ni siquiera la conjunción y conjuración de todos los malos escritores del mundo entero.


Canal Piccolo y Canal Grande, Canal della Giudecca y de San Marcos, perfiles de la isla San Giorgio Maggiore y pequeños canales de nombres perdidos... canales, puentes y callecitas, palacios y aguas muertas, canciones adormitadas en las noches tibias y humedad, ¡qué difícil me era deciros adiós!"



César González-Ruano, Memorias: mi medio siglo se confiesa a medias









Esos malos escritores o narradores tuvieron la culpa de que antes de que viese Venecia por primera vez no me acompañase una gran ilusión. La golosina de Florencia que llegaría días después absorbía mis deseos. A ellos se lo debo agradecer, no hubo decepción alguna ante un lugar que ya creía conocer por tan contado y enseñado, aparente víctima del tópico. Quedé atrapada, incluso temiendo compartir el juicio unánime de admiración que los estudiantes que éramos entonces confundíamos con la vulgaridad.







Desde entonces sólo recuerdo haber escuchado a una persona hablar mal de Venecia. Ha sido en Marco Polo, mientras facturábamos, a la vuelta de la última estancia.

-Hijo, te ha gustado Venecia ¿verdad?

-No.

-Habíamos preparado el viaje para tí...

-Bah, bah. He acabado harto de tanto andar y subir y bajar escaleras.


8 comentarios:

Icíar dijo...

Bueno, en realidad, igual ese no estaba hablando mal de Venecia, aunque a primera vista lo pareciese.
Hay edades para todo, y en algunas, ni la mismísima Venecia puede con la necesidad de alejamiento del hijo :P

La fotografía te ha quedado de infarto :D

rubén dijo...

Hombre, también algún buen escritor ha hablado de Venecia, pero comprendo perfectamente esa inclinación por huir de los lugares comunes. Me encanta esa foto.

el zurdo dijo...

Ruano y Venecia, delicioso tándem.

paisajescritos dijo...

A todos los que seguís por aquí, gracias. No quiero perderos de vista :) Eso lo primero. Ahora no es que no me deje ver, es que no se pueden hacer muchas coas a la vez, y si se está en otras...

Hay escritores buenos ¿eh?... Como Ruano. Esa era la "maldad" de la entrada.

La foto me llevó su tiempo: era tempranísimo, las calles del Castello vacías. Nadie diría que era pleno agosto en su furor turístico.

Icíar, tienes razón, pero había que ver al hijo, no era de los de llevar la contraria, en plan rebelde, sino un simplón de unos veinte años de mucho ciudado.

BLANCO dijo...

Más ganas de ir, y sobreponer mi experiencia a los tópicos. Y más ganas de seguir leyéndote. Y viéndote -estupenda la foto-.
Beso grande.

David C. dijo...

Que ganas de conocer Venecia tengo.

picotajo dijo...

¡Qué "buena" la "maldad" del comentario!

Me ha recordado esta entrada veneciana sobre "Las Memorias de Ruano" lo que el escritor cuenta un poco más allá de la cita. Es una página magistral con un evidente barniz erótico.

http://imageshack.us/photo/my-images/580/22octubre2011005.jpg/

paisajescritos dijo...

David, Picotajo, que alegría veros por aquí. Picotajo me gusta que aún continúes asomándorte por mis páginas. Aunque ahora llevo un ritmo más lento.