vividos, viajados o sencillamente imaginados






domingo, 3 de abril de 2011

caricias mil



Es lo que espero de este abril, un mes que tiene por buena costumbre ser generoso conmigo. Me ha traído tanto... y no porque mis abriles se arracimen ya en unas cuantas décadas. De este abril abierto siempre caprichoso quiero sus mil caricias, sus mil contrastes, sus mil sorpresas.





"Acabamos de inaugurar abril, ese mes que dilata los altos sueños. Estamos a la puerta de la Semana Santa, semana (...) en que todos van de aquí allá (...) simplemente para encontrar descanso en nuevos cansancios.

Abril (...) Ni carne ni pescado. Se sofoca uno al sol y se tiembla a la sombra. (...) Abril es un mes loco. Se quita uno el chaleco y añora la bufanda. Le pediríamos a abril un poco más o un poco menos.

(...) Abril y mayo son como dos grandes prólogos donde los chaparrones y los últimos fríos semejan eternas erratas a las que nunca nos sabemos acostumbrar. (...) En la revolución de abril, sobre el asfalto de la ciudad, los cafés se han echado a la calle y ya aparecen los primeros terracistas; (...) esa que proclama la explosión primaveral con un traje ligero y precursor, jugándose la vida como la heroína intrépida de una causa que aún no ha triunfado.

(...) Abril, mes indeciso, avanza hacia la mitad de su reinado. Su monarquía está entre el imperio del invierno y la república estival.

Abril es un extraño pez que no nos dice nunca cuál es su verdadera agua".


César González-Ruano, Caliente Madrid. Antología arbitraria.

12 comentarios:

Bel M. dijo...

Bonito texto y preciosa foto, como siempre. Ayer vi "Misterios de Lisboa", estupenda, deliciosa película y en algún momento me acordé de tus Paisajes Escritos.
Abrazos.

rubén dijo...

Este año los terracistas se han adelantado varios meses...

Anónimo dijo...

Sera por caricias, que poco pides. Tendras caricias y algo mas. Palabra.

el zurdo dijo...

Una de tus entradas más PRECIOSAS (palabra demodé a recuperar siempre que la ocasión -como ésta- lo merezca). Por tu intro, por la foto y por ese profiterol ruanesco con ese punto de greguería.

Gonzalo dijo...

Un texto maravilloso.

paisajescritos dijo...

Gracias, os reservo alguna caricia a vosotros. Tomo nota de "Misterios en Lisboa". Gonzalo, bienvenido. Ya me he paseado por tu ácrata paraíso. Rubén, no veas si lo sufro, los amigos huyen en desbandada a la calle, mientras una sigue apostada en la barra del bar (a tiempo dejé de fumar, hace casi un año). Fernando, no sabía que "precioso" fuese demodé. Con lo que me gusta la palabra (y uso con frecuencia) me va a gustar más. Precioso, lo que tiene precio, "osease", valor. Ya no abunda ¿verdad?

paisajescritos dijo...

Bel: tengo a medias tu texto de Clarice Lispector, ya me llegó la revista. Hablamos

BLANCO dijo...

Estamos a catorce. ¿Cómo vamos de caricias? Bueno, te queda otro medio mes, de disfrute o de espera.
Beso.

paisajescritos dijo...

Pues alguna ha caído, aunque es cierto que también ha habido algún que otro pescozón. Seguiré esperando y disfrutando de lo que llega. Por cierto, Blanco, veo que has optado por el beso en lugar de la caricia... También puntúan.

Anónimo dijo...

Abrazo, un punto. Caricia, dos puntos. Beso, tres puntos. Cuatro puntos ¿qué? Y más en abril

Icíar dijo...

¡Qué texto más dinámico y gráfico! Se hace divertido leerlo, tan lleno de originalidad.
La estatua también es muy bonita. Hubiera faltado decir dónde está, quién sabe si algún día la podemos ver recordando este original texto.

paisajescritos dijo...

Es bueno Ruano ¿verdad, Icíar? La estatua está en el Museo Romántico de Madrid (zona Malasaña). Un lugar precioso, una isla de tranquilidad aún desconocida incluso para los de aquí. Me he propuesto participar en tu concurso: no sé si aún estoy a tiempo. Se pasan los días...

Se acabó abril con una buena dosis de caricias (intentaré olvidar los puñetazos).

Aún hago cuentas ¿cuatro? ¿cuatro puntos? ¿tres más uno? ¿un abrazo y un beso?