vividos, viajados o sencillamente imaginados






miércoles, 1 de septiembre de 2010

recuerdo






No he terminado de llegar y ya estoy instalada en el recuerdo de la ciudad de luz, de oro y de plata, de verde y de azul, con perfil de rojo teja. Aunque digan que Lisboa es blanca.


Es la ciudad de los ritmos cambiados, donde las horas corren hacia atrás y se alimentan las ganas de recobrar el tiempo perdido en antiguas batallas.

Primera parte de un primer recuerdo.




7 comentarios:

BLANCO dijo...

Recuerdos de Lisboa.
Promete.
Un beso.

madison dijo...

Es una visita pendiente que tengo desde hace mucho tiempo, Lisboa y Berlin.

Jesús Cánovas dijo...

Si, a todo lo que tú dices. Pero “¡jo!”, como me encanto empujar el carrito de la niña por adoquinolandia. Bueno, empujar carrito y pastel de Belén para tomar fuerzas…
Un beso, Magda.

rubén dijo...

Lisboa es blanca, lo dijo Alain Tanner y punto (qué bonita película).

paisajescritos dijo...

Saludos a todos.

Blanco, prometo pero no sé cuando... de todos modos alternaré, creo, aunque hay una entrada que ronda la cabeza sobre Lisboa y Villa-Matas. Lee más abajo, porque por ahí iban los tiros.

Berlín está en mente, dicen que se está convirtiendo si no lo es ya en la ciudad de la vanguardia del XXI, pero se me cuelan viajes como esta vuelta a Lisboa. No me canso. Madison, te supongo de Cataluña: hace unos días un amigo de allí me comentaba que tardó en descubrir Portugal, porque hace poco que es destino, y los proyectos de viajes se orientan con mayor frecuencia al sur de Francia. Cierto que desde Madrid la sensación es que Portugal está al lado.

Jesús: lo de los adoquines es como los dolores, cuando se pasan se olvidan. Olvidé, y pasé el primer día patinando por las cuestas del Chiado.

Rubén, vaya... Dice Villa Matas que un conocido director de cine se equivocó al decir que Lisboa era blanca. Preciosa la película, pero yo veo los colores. Me reafirmo. Y punto :)

Icíar dijo...

Bonita foto de esa Lisboa que parece haberte dejado huella. Veremos las segundas partes, y las terceras y las que sean necesarias, de esa Lisboa en el recuerdo de Magdalena Merlos.

Icíar dijo...

En fin, y lo de los colores, qué decir, pues que creo que algo más que el blanco. Yo no sé si el escritor que lo dijo era de uno de esos países grises y nublosos, que cuando sale a ciudades de clima más agradable, la luz hace que los colores palidezcan a sus ojos. Blanca es Altea, Ibiza, Grecia, ... (es que yo soy del mediterráneo, donde no hay escasez de luz)