"PERIODISTA 4._ Señor Dalí, ¿qué sentido tiene hoy pintar un cuadro que ya está pintado?
"Se observa a sí mismo, convirtiéndose en espectador de un recuerdo de su infancia.
Antes de que la pelota caiga sobre el teclado, DALÍ NIÑO la coge, e impulsivamente, la aprieta contra su pecho.
Por alguna razón, lo que acaba de hacer lo relaciona con alguien.
Mira hacia la izquierda imaginando que este alguien entrará por allí, y sin poder contener el placer que le provoca este imaginario, se coloca la pelota por dentro de la chaqueta y fantasea tocar el pecho de una mujer. La estruja con fuerza.
De golpe, como iluminado, saca la pelota de la marinera y comienza a maquinar la mejor manera para satisfacer un placer clandestino sin errores. (...)
Coloca la pelota un paso hacia atrás y mira hacia el escondite. Considera que, ahora, la pelota ya está en el lugar preciso. La coge y se abre de piernas. Orina en el punto exacto en el que se halla la pelota. Su pipí es una larga cinta amarilla que cae con fluidez desde su bragueta. No deja de mirar hacia la izquierda, no le fuesen a sorprender antes de acabar la tarea".




