vividos, viajados o sencillamente imaginados






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martes, 7 de abril de 2009

asociación de ideas


Ejemplo: Dalí y Boadella, dos españoles que me hacen múúúúúúúúúúúúúcha gracia.
Asociación de ideas, de sueños, de recuerdos... Como en un tesauro: no hay palabra a la que yo no encuentre relación.

"PERIODISTA 4._ Señor Dalí, ¿qué sentido tiene hoy pintar un cuadro que ya está pintado?

DALÍ._ Si el burócrata de Bacon osó hacer una versión del maestro Velázquez, Dalí, por el mismo precio, hará una genialidad, pero ¡con huevos, sin bacon y sin plato!"




"Se observa a sí mismo, convirtiéndose en espectador de un recuerdo de su infancia.
Antes de que la pelota caiga sobre el teclado, DALÍ NIÑO la coge, e impulsivamente, la aprieta contra su pecho.
Por alguna razón, lo que acaba de hacer lo relaciona con alguien.
Mira hacia la izquierda imaginando que este alguien entrará por allí, y sin poder contener el placer que le provoca este imaginario, se coloca la pelota por dentro de la chaqueta y fantasea tocar el pecho de una mujer. La estruja con fuerza.
De golpe, como iluminado, saca la pelota de la marinera y comienza a maquinar la mejor manera para satisfacer un placer clandestino sin errores. (...)
Coloca la pelota un paso hacia atrás y mira hacia el escondite. Considera que, ahora, la pelota ya está en el lugar preciso. La coge y se abre de piernas. Orina en el punto exacto en el que se halla la pelota. Su pipí es una larga cinta amarilla que cae con fluidez desde su bragueta. No deja de mirar hacia la izquierda, no le fuesen a sorprender antes de acabar la tarea".
Albert Boadella, Daaalí

domingo, 31 de agosto de 2008

todos iguales







Coleccionar. Primero fueron los tesoros medievales, luego las cámaras de las maravillas renacentistas, sin salir de los palacios, nobles o regios. Había de todo, como en un bazar del lujo, como en una botica preparada contra el mal del tedio. La Ilustración inventa el edificio exento para albergar esas obras únicas con cierto criterio, más que nada porque ya no cabían en casa. Y vinieron las guerras, las conquistas y los botines arrebatados. Y aún hubo tiempo para que los eruditos pusiesen orden -al servicio de las identidades nacionales- a tanto caos de arte y cultura. Hoy, cuando la individualidad es un pecado político, porque sólo la economía hace al hombre, ésto de los museos queda en infantil y mercantil intercambio de cromos, que se pegan en cualquier hueco, porque todos los álbumes son iguales.